Después de una etapa tan larga como la de ayer, hoy me levanté un poco más tarde de lo acostumbrado, aprovechando que hoy me toca una etapa fácil y bella por los bosques de Galicia hasta llegar a Sarria. Caminé por la ruta alternativa con la variante San Xil, la cual es una ruta sin dificultad, en descenso y bajo la sombra de los bosques la mayor parte del camino.
Ermita adentro del bosque.
Hoy caminé con Mercedes la mayor parte del día, pero llegando a Sarria, ella aún con mucha energía, y yo mas bien paseando por el bosque, se adelantó caminando y no nos volvimos a encontrar. Pensé que más tarde la vería en Sarria, o en los próximos días nos encontrariamos caminando como siempre, pero no fue así. Eso tiene la dinámica del Camino, uno nunca sabe cuando será la última vez. Mercedes fue una de esas personas especiales que marcó mi Camino, y que jamás olvidaré, pues compartimos risas, lágrimas, dolores, vísperas, misas, comidas, albergues, amistades, sol, lluvias, frío y calor. Me hubiera encantado celebrar con ella nuestra llegada a Santiago de Compostela, pero no fue así. Buen Camino Mercedes!
Iglesia de Santa Marina.
Iglesia del Salvador.
Cruceiro de Meigas e Trasgos.
Convento de la Magdalena, fundado por los monjes italianos de la Congregación de la Penitencia de los Mártires de Cristo, bajo la regla de San Agustín.
Me hospedé en el Mesón-Pensión El Peregrino. Después de acomodarme, fui a la misa en la Iglesia de Santa Marina (Mártir Gallega) y allí me encontré a Carmen. Terminada la misa nos fuimos a tomar unas cañas en la Rúa do Peregrino. Más tarde recibí una llamada de Besnd y Sandra invitandome a cenar a una pulpería gallega. Al rato me reuní con ellos y conocí a Sixt, hermano de Sandra, quien se unió a nosotros para comenzar el Camino desde Sarria y así poder recibir la Compostela. Después de picar pulpo a la gallega, acompañado de varios albariños y compartir una agradable velada con Sandra, Besnd y Sixt, me retiré a la pensión para prepararme para la etapa de mañana.