Caminando por León.
Calle Ancha
Me acomodé en el "Hotel Paris", situado en la Calle Ancha #18. Las mesas y sombrillas a la izquierda de la foto, están a la entrada del hotel, situado en el centro de la ciudad, enclavado en una zona histórica y peatonal, a tan sólo cien metros de la Catedral y de la Basílica de San Isidoro.
Fue muy alegre el reencuentro con muchos peregrinos que hacían días que no veía. Nos pusimos al día sobre los eventos ocurridos en días anteriores. Quienes siguen, quienes tuvieron que abandonar el Camino, anécdotas y comparaciones de quienes tienen las ampollas y pies más lastimados.
Acompañandome de izquierda a derecha, Maura y Laura de Irlanda, Aaron de Canada, Judy de U.S.A. y Besnd de Austria.
Casa de Botines
Obra de Antonio Gaudí, y con las particulares y muy características formas de este genial arquitecto catalán, este edificio alberga hoy día la sede de "Caja España". Su construcción data de finales del siglo XIX, y de uno de sus promotores, Botinás, y por deformación popular, le viene el nombre de "Casa Botines". Sentado frente a ella, en un banco de la plazoleta, una figura de Gaudí parece tomar apuntes de su propia obra, bajo la atenta mirada del público.
Catedral
Situada en la Plaza de Regla, en la que desemboca la Calle Ancha, la Pulchra Leonina, cuya construcción se inció en el siglo XIII, trae a León las líneas del gótico francés, en el que se inspira, recortando contra el azul del cielo sus estilizadas formas, coronadas de pináculos y apoyadas en arbotantes. Ningún detalle, desde el reloj de la torre sur hasta la última de las gárgolas, es superfluo, y sin embargo, todos quedan difuminados ante la mágica luz que inunda en el interior las tres naves y el crucero que la atraviesa. 1,800 metros cuadrados de vidrieras en 182 ventanales que filtran y tamizan la maravillosa luminosidad del exterior, creando un juego de colores difícilmente comparable.
Al frente de la catedral me encontré con Magdalena de Hungría, la cual hacía varios días que no veía. Después me encontré con ella en varias ocasiones hasta la llegada a Santiago de Compostela donde compartimos y celebramos la culminación de nuestro Camino.
Colegiata de San Isidoro. En la plaza del mismo nombre, esta joya del románico, construida en el siglo X, está flanqueada por restos de la muralla romana. Destacan en la fachada la "Puerta del Cordero" y la "Puerta del Perdón", y en su interior, de manera fundamental, la sala del "Panteón de los Reyes", donde se encuentran las sepulturas de reyes y nobles leoneses, y en la que se puede admirar la colección de pinturas murales que le han valido a este monumento el sobrenombre de "Capilla Sixtina" del románico. Por su parte, el Museo guarda alguna de las piezas más emblemáticas del arte histórico leonés, como el cáliz de "Doña Urraca", o el arca de las reliquias de "San Isidoro", joya de la orfebrería románica.
Plaza de San Isidoro.
En la Plaza de San Isidoro se encuentra un gran restaurante italiano llamado "Boccalino" www.hostalboccalino.com Cené con Maura, Laura y Ginger mientras disfrutábamos de una preciosa puesta del sol.
Después de la cena nos reunimos con Aaron y Besnd, y nos fuimos de tapeo por varios bares de la zona histórica de León.
Esperando el show de luces en la Catedral a las 12 de la noche. Apagan todas las luces de la Plaza de Regla y prenden las luces interiores de la Catedral y desde fuera se puede observar la preciosidad de los cientos de vitrales de la Catedral.
Concluyó un día muy interesante y alegre en mi peregrinación. Me volví a encontrar con mis amigos peregrinos a los cuales extrañé mucho en los últimos días. Lo único que me entristeció fue que en el "Café Europa" localizado a mis espaldas en esta foto y al costado de la Catedral, me encontré con Alexandra Khan, la peregrina alemana que hacía muchos días que no veía. Alexandra me comentó que al día siguiente tenía una cita con un doctor local para ver si podía continuar el Camino, pues había sufrido mucho de las rodillas y además le estaba afectando una infección de la piel. Esa noche nos despedimos y jamás nos volvímos a encontrar. Buen Camino Alexandra!